Suecia, el país del exilio

La colectividad Boliviana en Suecia, entre los años 80-81, acrecentó su presencia en Suecia, ante el recrudecimiento de los crímenes políticos, ejecutados por el régimen de García Meza.



Gracias a las gestiones de la agrupación de iglesias suecas “Frikyrkan hjälper” (La iglesia libre ayuda, hoy con el nombre de Diakonia) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), cientos de compatriotas, en ese periodo llegaron a este solidario país.
Muchos dirigentes sindicales y políticos bolivianos, alojados en diversos puntos del territorio sueco, no descuidaron la misión de denunciar los crímenes del garciamecismo ni dejar de promover campañas de solidaridad y resistencia, con el apoyo de la Central Obrera Sueca (LO) y otras de solidaridad latinoamericanas. Argentinos, Uruguayos, salvadoreños, chilenos, entre otros, victimas también de olas represivas en sus respectivos países y militancia exiliada.

Han transcurrido más de 40 años. El exilio de los bolivianos en Suecia, y en otros países de Europa, se ha prolongado hasta el día de hoy. Es también tan cierto que muchos retornaron a Bolivia. Todo está en el drama personal, asumida como un medio de sobrevivencia. No se condena ni reprocha, la política en nuestros países tiene una compleja dinámica social.

Golpe de estado

El 17 de julio de 1980, derroca a su prima la Presidenta constitucional interina Lidia Gueiler Tejada, a través de un golpe de estado, evitando la posibilidad que el Dr. Hernán Siles Zuazo, que 18 días antes había ganado las elecciones presidenciales con el 34% de los sufragios, fuese nuevamente presidente de la república.

El gobierno de Meza, falto de toda clase de apoyo político o social, hizo uso del terrorismo desde el Ministerio del Interior a la cabeza de Luis Arce Gómez. Hubo alrededor de 500 asesinatos, desapariciones forzadas y 4000 detenidos. Notable entre los muertos en el putsch es Marcelo Quiroga Santa Cruz (diputado nacional instigador del juicio de responsabilidades al ex-dictador Hugo Banzer Suárez).

Posteriormente, uno de los más atroces delitos fue la masacre de la calle Harrington ocurrió el 15 de enero de 1981, cuando efectivos paramilitares de la dictadura de Luis Garcia Meza Tejada torturaron y terminaron con la vida de 8 dirigentes del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), en la calle Harrington de la zona de Sopocachi en la ciudad de La Paz, Bolivia